Scopaesthesia
Escuchas un ruido en el pasillo. Te asomas a mirar, siempre con temeridad de tener compañía. Llegas a la esquina y observas con claridad el pasillo vacío. - ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? – preguntas, esperando que no haya respuesta – Habrá sido el viento – añades con el objetivo de consolarte, y, sin embargo, ¿Por qué sigues hablando en voz alta? ¿Acaso lo haces de verdad para tranquilizarte, o quizás es porque algo dentro de ti sabe que no tienes razón? Un escalofrío te recorre la espalda al rondar este pensamiento. Estás en soledad. Lo sabes, has comprobado cada puerta y cada ventana, cada pasillo y cada habitación, y aun así tienes este sentimiento de inquietud del que no puedes deshacerte. Sientes unos ojos clavándose en tu nuca a pesar de estar de espaldas a una pared. El pulso se te acelera con solo pensar en la posibilidad de que verdaderamente haya alguien, o peor aún, algo contigo en el edificio. Piensas en todas las posibilidades, en cada ente que puede esconderse en cada so...